Tu BienEstar es el BienEstar de tu entorno

¿Hasta cuando vas a seguir así? el día que me hicieron esa pregunta, tembló todo mi cuerpo. Por un lado porque hasta ese momento no había tomado conciencia de lo mal que estaba y por otro porque me daba luz para poder cambiar mi estado. En ese momento no supe bien que contestar, pero la pregunta se quedó grabada en mi mente y volvía a mí una y otra vez, hasta que me dije a mi misma ni un día más. Ni un día más voy a estar así de frustrada, de desmotivada, de agotada y de cansada. Ni un día más con estrés, agobios y sin ilusión. 

Y me puse en acción sobre qué podía hacer para cambiar. 

Lo primero que hice fué aceptar la situación que estaba viviendo, y a partir de ahí empezaron los cambios. Y vaya que si cambió, cambio todo, primero cambio la forma de estar en el trabajo (desde la aceptación todo se relativiza y se ve de otra manera) y después cambió la forma de hacer (la aceptación me permitió hacer lo que hacía con más optimismo) hasta llegar a la transformación y conseguir un BienEstar pleno y satisfactorio, lleno de armonía, equilibrio y plenitud. 


Para llegar a este nuevo estado, hicieron falta más cosas además de la aceptación, hizo falta coraje, responsabilidad, compromiso, confianza y aprender a vivir mi vida de otra manera hasta llegar a coger los mandos de mi nueva vida.


El camino no ha sido fácil pero sin duda, ha merecido la pena.

Ha sido cuestión de tres años lo que he tardado en tomar conciencia y poner en práctica todo lo aprendido durante este maravilloso viaje.

 

Y lo que más me apetece es compartirlo contigo, para que consigas los resultados que yo he conseguido en poco tiempo, para que no te haga falta leerte la cantidad de libros que me he leído, la cantidad de horas de formación que he realizado.

 

Ahora por fin sé como ayudarte a conseguir tu propio BienEstar en tu trabajo o en tu profesión, cómo puedes tomar el timón de tu vida y conducir tu destino, cómo hacer para que todo tu entorno se beneficié de tu nuevo estado de BienEstar. 

 

Yo pasé, de una vida sin ilusión por mi profesión a hacer lo que me apasiona, de una vida con estrés a una vida en equilibrio, de una vida de agotamiento a una vida llena de vitalidad y energía. Y aunque parecía imposible, hoy te puedo asegurar que es posible y que solo es necesario una cosa compromiso y responsabilidad contigo mismo.

¿Hasta cuando vas a seguir así?

 

Estoy deseando compartir mis aprendizajes contigo para que empieces, lo que todos merecemos, vivir en equilibrio y bienestar.



Natalia Pastor