Contagiar la Motivación

Si tuvieras que elegir ¿qué prefieres un Profesor Motivado por enseñar o un Alumno Motivado por aprender?

Así se inició un debate con una alta tasa de respuestas de profesionales de la enseñanza.

Lo que está claro es que la motivación se contagia, y eso ayuda a que desde el profesor se potencie la motivación en cada alumno.

Todos los seres humanos hemos venido a este mundo a aprender, a crecer, a desarrollarnos, a avanzar y a mejorar como personas. Esta es una de las Leyes Universales.


Algunos adultos han decidido consciente o inconscientemente estancarse y detenerse en su evolución natural. ¿Pero los niños?, los niños no han decidido todavía eso. Entonces, ¿por qué encontramos alumnos desmotivados?, ¿qué es lo que les hace desconectarse de su aprendizaje natural?


Algunas de las respuestas que he encontrado son: 

- la relación con el entorno

- desinterés por su futuro profesional

- consideran aburridos los contenidos y tareas

- perciben que lo que aprenden ni es aplicable ni es relevante


De la misma manera, hay profesores que se encuentra en un estado de desmotivación hacia su profesión. ¿Qué les ha pasado?, ¿Dónde ha quedado su vocación por la enseñanza?


Algunas de las respuestas que he encontrado son: 

- El sistema educativo no valora a los profesores que se esfuerzan

- Es una profesión con pocas posibilidades de promoción


Estas son algunas de las opiniones de profesores y profesionales de la enseñanza, sobre el debate: ¿Qué prefieres, un profesor motivado por enseñar o un alumno motivado por aprender? 

 

Para Brigitte Peraba, Mestra d'Ed. Infantil i Primària. Especialista en Ed. Emocional 

Un profesor motivado puede conseguir que los alumnos se motiven, por el contrario, los profesores que no tienen motivación pueden llegar a acabar con la motivación de sus alumnos. Yo creo que hay que empezar por modelar a los alumnos y por tanto opto por un profesor motivado capaz de contagiar esa motivación a sus alumnos.


Para Mireia Carreño, Mestra Educació Infantil amb DECA. Cercant feina.

Teniendo en cuenta las opciones, podemos encontrarnos:

1. Profesor motivado + alumnos motivados -> lo ideal.

2. Profesor motivado + alumnos desmotivados -> Aquí hay la posibilidad de que el profesor consiga contagiar su entusiasmo y su pasión.

3. Profesor desmotivado + alumnos motivados -> por desgracia no podemos ignorar que esto sucede... Algunos docentes, por los motivos que sean, se encuentran desganados y abatidos, y muchas veces acaban pagándolo los alumnos. En esos casos la esperanza recae en que los alumnos motivados y con ganas consigan que ese profesor vuelva a sentir la pasión por la educación.

4. Profesor desmotivado + alumnos desmotivados -> la realidad más cruda y, por desgracia, la vemos demasiado a menudo. Es un pez que se muerde la cola... Si a la desgana del que enseña se le suma la desgana del que aprende no se puede esperar otra cosa que el fracaso.

Lógicamente a todos nos gustaría tener alumnos motivados, pero lo vital es que nosotros también lo estemos.


Para Isabel Qi, Profesional de Educación primaria/secundaria

Prefiero un profesor motivado por enseñar, ya que , será más fácil conseguir que el alumno aprenda, pues el profesor motivado sabe como motivar y despertar el interés en el alumno.


Para María Dorcas, Maestra en Pedagogía Terapéutica en la Comunidad de Madrid

Un profesor motivado mueve montañas por motivar a sus alumnos ...


Para María Silvero, Diplomada en Educación Infantil. Experiencia con alumnos con dificultades de aprendizaje. 

Siempre es preferible un profesor motivado e innovador. Si es un buen profesional, sus alumnos estarán no sólo motivados sino ansiosos por aprender. La motivación de uno encadena a los demás.


Para Aroa Morato, Profesora Educación Primaria de Inglés.

El profesor es para los alumnos un referente. Ellos intentan reflejarse en él. Por lo tanto, si el profesor no está motivado y no sabe transmitir una buena energía y optimismo, los alumnos tampoco lo estarán. 


Mi opinión es que desde la figura del profesor se pueden empezar los cambios. Cada docente tiene la responsabilidad de protagonizar su propio cambio educativo, si lo que vive no le satisface.

 

Siempre hay alternativas para el cambio, lo más importante es romper las resistencias y comprometerse a ello. 

 


 

Y la motivación es la fuerza y la energía que te impulsa:

Para motivar es necesario estar motivado,

Para liderar es necesario estar motivado,

Para cambiar es necesario estar motivado.

 

Protagonizar el cambio desde cada uno, hace que las cosas cambien y los paradigmas se actualicen.

Deja tu propio legado cada día, en cada clase, en cada aula.

 

Para finalizar te dejo una pregunta de reflexión, ¿Cómo está de lleno tu depósito de motivación? 


Si quieres saber más sobre este tema, puedes registrarte en nuestro blog (formulario de la columna derecha) y te llegarán píldoras formativas sobre motivación y liderazgo.


 

Natalia Pastor