Los Pilares de la Educación del s.XXI

¿Cuáles son los cuatro pilares básicos de la educación?

 

La sociedad está cambiando, y en este artículo planteo cómo adaptar los pilares de la educación al siglo XXI para que los sistemas de aprendizaje estén orientados a los alumnos que van a vivir en una sociedad diferente. 

¿Qué es la educación? una definición podría ser la manera de aprender a vivir y convivir  en la sociedad de forma satisfactoria y exitosa, en la que la persona sepa adaptarse a las demandas que le van requerir cuando se disponga a trabajar, a tener una pareja, a formar una familia, a desarrollar sus capacidades, etc.


Si educamos para una sociedad del siglo XX crearemos sistemas de aprendizaje en los que los alumnos no se sentirán cómodos,  ni adaptados y sobre todo nada  motivados para crecer como personas y seguir aprendiendo. 


Es responsabilidad de todos los agentes de la educación (padres, profesores, etc) replantearse que lo que funcionaba hace unos años ha dejado de funcionar y buscar alternativas para conseguir una educación de calidad para los niños.


Los 4 pilares básicos de la Educación son:

  1. SABER
  2. SABER HACER
  3. SABER SER
  4. SABER CONVIVIR

SABER: Aprender conceptos, definiciones. Aprender a relacionar. En definitiva, son los conocimientos teóricos necesarios para tener un nivel cultural básico, o necesarios para convivir en la sociedad. ¿Para qué sirven los conocimientos que enseñas? es fundamental plantearse esta cuestión. A lo mejor hay conocimientos que se han quedado obsoletos y habría que incorporar nuevos conocimientos. 

Correspondería a las preguntas ¿qué es interesante aprender?, ¿porqué es interesante aprenderlo?

 

SABER HACER: Aprender técnicas, desarrollar habilidades. En definitiva, son las capacidades que refuerzan los conocimientos y los hacen aplicables. 

Se entiende fácilmente que una cosa es saber algo y otra muy diferente saber hacerlo. Por ejemplo, yo puedo saber gramática de la lengua inglesa pero eso no quiere decir que yo sepa hablar inglés. 

Yo puedo saber los números pero eso no quiere decir que yo sepa multiplicar. 

Correspondería a las pregunta ¿cómo hacer algo?.

 

SABER SER: Aprender a conocerse a uno mismo, identificar las emociones que tiene él y los demás, utilizar un lenguaje responsable que no sea ni victimista ni agresivo, aprender a decir que no, desarrollar habilidades personales como la empatía, la asertividad, la gratitud, etc. Este saber desarrolla el crecimiento personal del niño y asienta las bases para evolucionar durante toda su vida como un ser maduro, responsable y seguro. 

Este aprendizaje se ha desarrollado más en el entorno familiar hasta ahora, pero cada vez son más los centros educativos que incorporan este saber ser en el aula a través de la inteligencia emocional, el coaching, las inteligencias múltiples y otras disciplinas tan importantes en esta nueva sociedad del siglo XXI. 

Los profesores así como los padres necesitan re-aprender de estas técnicas y habilidades para incorporarlas en el entorno de los niños. Si sólo se desarrolla en uno de los dos entornos en el educativo o en el familiar, al niño le cuesta más incorporarlas en su desarrollo e incluso puede hallar contradicción entre un entorno y otro por lo que se puede frustrar y desmotivar.

 

SABER CONVIVIR: este artículo ha empezado hablando de que el  sentido de la educación es aprender a convivir en la sociedad con sus normas, sus obligaciones y sus responsabilidades para con los demás. 

Cuando yo iba al colegio se llamaba ética y se estudiaba si no ibas a religión. Pero ¿por qué uno de los pilares más importantes ha tenido tan poca relevancia en los colegios? 



No se trata solo de aprender normas y obligaciones, sino de desarrollar un sentido más crítico, más constructivo con los demás. Aportar a los demás, aprender a resolver conflictos, a  ser tolerante, ser generoso.... 

En algunos colegios se está desarrollando a través del aprendizaje cooperativo, colaborativo que genera el entorno adecuado para que se desarrolle este saber.

 

En la familia también se transmite este saber y animo a las familias a que no se queden en lo básico de las normas de comportamiento y se profundice más aún.

 

La resolución de conflictos, la adaptación a los cambios, la tolerancia y la generosidad son capacidades que serán demandadas en la nueva sociedad del siglo XXI. Siempre han sido demandadas, pero casi todos tenemos ejemplos de adultos que no saben resolver un conflicto de forma exitosa (o se callan, o son agresivos, o explotan o se comportan de  forma sumisa evitando resolverlo). Resolver un conflicto no tiene porque significar discutir, para mi por ejemplo significa resolver un problema o una situación que produce malestar o inconveniente a una de las partes o las dos partes. 

 

Para conseguir relaciones sanas y constructivas, necesitamos tener integradas estas habilidades y lo mejor es adquirirlas desde la etapa escolar. 

Porque también nos encontramos niños que les cuesta decir que no y ello les produce malestar, impotencia e incluso baja autoestima. 

 

La autoestima es la piedra angular de la persona y más en la infancia. Desarrollemos la autoestima en nuestros niños desde casa y desde el colegio. 

Desde el saber ser y el saber convivir se puede trabajar con dinámicas de grupos para que los niños consigan sentirse importantes, valorados y reconocidos.

Y no nos olvidemos del ingrediente fundamental para conseguir estos objetivos, mucho amor. 

 

La educación hoy en día no es sólo para los niños, en esta nueva sociedad del siglo XXI el reto está en que tanto padres como profesores aprendan nuevas formas de enseñar, nuevas formas de motivar, nuevas formas de liderar a nuestros niños del futuro. 


Natalia Pastor